dimecres, 4 de juliol de 2018

Provant nous filtres


Darrerament la feina no em deixa massa temps per dedicar-me a la fotografia, si a això hi afegim la primavera tant plujosa que hem tingut, doncs les oportunitats per fer foto nocturna han estat ben escasses.

Les imatges d'avui són d'una escapada a les muntanyes de la Serralada Prelitoral Central, de les úniques hores en què el cel es va mig aclarir. Tot i que la nit no va ser gran cosa, si que em va donar l'oportunitat de fer proves amb l'última adquisició que he afegit al meu equip. Segur que amb cels millors, el resultat millora molt.


3 comentaris:

Anònim ha dit...

Son fabulosas y en una parece, por su distorsión la galaxia Andrómeda...
¿Pero a qué adquisición te refieres por su buen calibre y nitidez para estas fotos?
Si no resulta molesto, qué objetivo empleaste...
Tengo una vieja Sony 7S y me gustaría saber qué objetivo sería el adecuado para unas fotos así. Normalmente empleo un viejo 28mm, de Canon, del año 1982 FD, pero en sus aperturas más bajas se deforman las estrellas como si fueran mariposas volando. Algo que con una Nikon d5001, también vieja, no me pasa ni a tiros y eso a 3.5 de apertura...
Esas son mis dudas y sabes qué debería hacer...¿?
Sí, los cielos últimamente sólo libran sus nubes cuando no estamos en el monte; cuando decido subir a las montañas, ese día se encuentra "cerrado por cubierta nubosa"...Y así hasta el amanecer
Fantásticas ambas
Saludos

Miquel Jover ha dit...

Buenas tardes anónimo, muchas gracias, me alegro que te gusten.

No lo dije en el texto para ver si alguien reconocía que “adquisición” había usado, pero se trata de un filtro Tiffen Doble Fog 3.

El problema que me encuentro muchas veces en nocturnas, es que la mayoría de las estrellas quedan con una intensidad parecida y casi sin color, por lo que reconocer las constelaciones se hace difícil (si miras las anteriores fotos nocturnas en este blog podrás ver este problema). Lo que hace este filtro, es que “potencia” las estrellas más brillantes y oscurece ligeramente las más débiles, y además hace más visible el color de las estrellas. Es un efecto que a unos puede gustar y a otros no, pero para mí, el resultado es bastante más realista y parecido a lo que veo al hacer la foto. Por cierto, la “estrella” deformada es Júpiter, seguramente ha quedado así porque aguanté el filtro manualmente y no pude evitar cierto movimiento.

El objetivo que utilicé, es un Tamron 15-30 f2.8, que ya a máxima apertura da unas estrellas puntuales, con una Canon 6D. Y es estabilizado, lo que pasa que para nocturnas eso sirve de bien poco. Si el presupuesto lo permite, puede ser una buena opción para tu Sony. También tienes los Sigma ART, por ejemplo, el 20 mm/1.8 o el 24 mm/1.8, y últimamente ha salido el 14 mm, que por lo que he oído tiene una calidad insuperable (pero el precio también).

Más barato también tienes el Samyang 14 mm, que ópticamente es bueno (y el enfoque es manual) pero vigila que no te toque una mala copia, que al año ya tenía las lentes internas desplazadas. También tienes el Irix 15 mm/2.4, de este he oído muy buenas opiniones, y el precio no es astronómico, TAL VEZ ES EL QUE TE RECOMENDARÍA PARA FOTOS COMO LAS QUE YO HAGO. La verdad es que, si no lo tengo, es porque cuando compré el Tamron este todavía no existía.

Sobre tus dudas, supongo que ya lo debes saber, pero decirte que tienes una de las mejores cámaras para fotografía de estrellas (aunque es cierto que han salido versiones posteriores que la mejoran en algunos aspectos). El Canon 28 mm, pues debe ser normal que las estrellas salieran deformadas, muchas ópticas de la época no son ninguna maravilla a máxima apertura. En la nikon, al tener un sensor más pequeño, pues solamente pillas la zona central de la lente, y te ahorras la periferia que es la que tiene más aberraciones.

Un saludo!

Anònim ha dit...

:)´Gracias por tu explicación; detallada y deferente.
Ha sido un placer saber el porqué de, casi, todo esto.
Buscaré ese Iris y si la niña de mis ojos me lo permite, imagino que podré acoplarle, también, ese filtro...Luego, ya veremos cómo salen esos astros que, con o sin distorsión, sean o no Andrómedas o Júpiteres marquen la diferencia de las ópticas que actualmente tengo. Las cuales, en fotografía diurna, son excelentes y que no así durante las noches claras que me dejan sinsabores de piélago y océano interestelar por descubrir.
Y por mor de ser sincero, casi las hago mejor con la Nikon d5100 y su 18-300 que con esta A7S siendo tan hipersensible.
Muchas veces, el pozo oscuro de la noche traga la luz de las estrellas porque la contaminación lumínica de cuanta humanidad me rodea las mata callando sin necesidad de partículas "diésel" que por fotones hasta confunden a insectos y otros tantos estrellándose más allá de la farola cercana.
Es la pena qué pagar por un progreso mal entendido sobre seguridad ciudadana que sobre todos recae y beneficia a sus productores.

Saludos